¿Por qué y cómo debería hacer un plan de abonado?

La cantidad de nutrientes vegetales es el primer factor que va a afectar en el rendimiento de nuestros cultivos, sea el que sea. La falta de ciertos nutrientes puede afectar como limitante de crecimiento y el exceso de los mismo es costoso, tanto económicamente como medioambientalmente. Por eso debemos tener un buen plan de fertilización para obtener el mejor rendimiento en nuestra explotación.

A la hora de preparar un plan de abonado vamos a ir fijándonos por partes, comenzamos:

  • La calidad del suelo, como factores principales el contenido de nutrientes, materia orgánica, estructura y tipo de suelo.

    Ventajas y desventajas del abonado líquido y sólido
    Ventajas y desventajas del abonado líquido y sólido
  • Otras propiedades específicas tales como riesgo de erosión, la inclinación, el riesgo de inundaciones, la cercanía a los cursos de agua, así como la necesidad específica al cultivo de nutrientes.
  • No podemos olvidar la experiencia de años anteriores, será siempre un dato a tener muy en cuenta, si lo tenemos apuntado en el cuaderno de campo de la anterior campaña podemos ver cual ha ido mejor y donde ha ido mejor con unas determinadas dosis.

Qué tipo de abonado vamos a necesitar. Hay 16 elementos que son obligatorios para las plantas. El nitrógeno, el fósforo y el potasio son los principales nutrientes debido a que estos son requeridos por las plantas en cantidades grandes, y que a menudoson los llamados factores mínimos para el crecimiento vegetal. Por otro lado, una escasez de cualquier nutriente puede restringir el crecimiento.

 El contenido de nutrientes del suelo como punto de partida

 Es muy recomendable hacer análisis de suelo periódicamente, los resultados de los mismos los vamos a utilizar para determinar las necesidades de macronutrientes tales como P, K, Mg, Ca, S, así como micronutrientes (Fe, Cu, Mn, Zn, B, Mo, Cl).

Para determinar con exactitud la necesidad de nitrógeno es algo más complejo que un análisis, además de estos necesitamos conocer bien:

  • Los objetivos de rendimiento de los cultivos, tenemos que tener claro que si estamos en una zona que históricamente da 2.000Kg/Ha no por aplicarle la misma cantidad que a una zona con 4.000Kg/Ha vamos a sacar esos rendimientos.
  • Cultivo precedente, hay determinados cultivos como las leguminosas que son fijadores de nitrógeno ya que establecen una relación de simbiosis con unas bacterias que se llaman rizobios, y estos crean nódulos de nitrógeno que ayudan a competir a la planta, y por tanto, asegurar la supervivencia de la bacteria. Cuando la planta muere estos nódulos se quedan en el suelo.
  • Por otro lado, es posible analizar nitrato de suelo y nitrógeno de amonio contenido antes de la siembra.
  • Tenemos que ver también si estamos en una zona de nitratos, estas zonas en Europa restringen la cantidad total de nitrógeno que aplicamos en un cultivo. Existen diferentes cantidades dependiendo del cultivo y de la zona de España donde nos encontremos, en Cropti te lo indicamos antes de registrar un tratamiento de fertilizantes, no te preocupes.

Al planear el uso de nitrógeno, también es importante incluir el efecto de la cosecha anterior, es decir, la cantidad de nitrógeno que queda en la materia orgánica de la cosecha anterior. El uso a largo plazo de estiércol en el campo también aumentará el contenido de nitrógeno en el suelo, y por lo tanto esto debe ser tenido en cuenta en la planificación.

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 Necesidades de nutrientes de cultivos

El siguiente paso es estimar la cantidad de nutrientes que necesita el cultivo. Esto depende, por ejemplo, de especies de cultivo, variedad, rendimiento potencial realista y el uso final previsto. El potencial de rendimiento para cada campo está basado en la productividad del suelo, pero las condiciones climáticas durante la temporada de crecimiento tienen un gran efecto en el rendimiento final. El rendimiento promedio durante muchos años proporcionará una estimación razonable. Balances de nutrientes de años anteriores son también una herramienta útil en la estimación de las cantidades de nutrientes adecuados.

El uso final previsto puede afectar a cuándo y qué tipo de fertilizantes debe aplicarse. Por ejemplo, el contenido de proteína de cebada cervecera debe ser baja, pero el de la cebada forrajera debe ser alto. Esto puede ser regulado por la cantidad, el tipo y el momento de la fertilización nitrogenada.

 

Fuente: MAGRAMA
Fuente: MAGRAMA

Efectos probados.

El efecto se puede calcular fácilmente cuando el plan de fertilizante equilibrado conduce a un menor uso de fertilizantes.

Rendimiento de la explotación.

El efecto económico depende del precio actual de nutrientes, pero está claro que el uso más eficiente del nitrógeno y otros nutrientes será beneficioso para las finanzas agrícolas.

 

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